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Mostrando entradas de enero, 2013

J. M. Coetzee, instrucciones para apartarse del mundo

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Nunca he podido responder a la pregunta sobre qué libros me llevaría a una isla desierta, aunque sí puedo decir qué libro me llevaría a ciertos parques, cafés, bares. Sólo los lugares en los que he estado me permiten resolver qué libro llevar si regreso a ellos, así que quizá pueda asegurar qué libro me llevaría a una isla desierta cuando haya estado en una isla desierta.  En Ámsterdam, por ejemplo, hay un bar, De Engelse Reet, en la calle Begijnensteeg, que está desde finales del siglo XIX y que tiene una atmósfera especial. No se permite el uso del teléfono móvil y no hay música. Es un sitio pequeño, apenas con unas cuantas mesas. Todo es de madera. La selección de bebidas es meticulosa: algunas cervezas distan mucho de las que puedes tomar en bares más conocidos. En lugares así, uno se comporta de acuerdo con las reglas aun antes de conocerlas. La voz cambia y la conversación fluye como si no hubiera nada más importante que escuchar. Sé perfectamente qué libros llevar...

Apuntes para Juan Carlos Onetti

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[Agenda / noviembre de 2011 / tinta negra] Leer a Juan Carlos Onetti (Montevideo, 1909 – Madrid, 1994) es reconocer que la felicidad y la tristeza (o el triunfo y el fracaso) no son conceptos separados, sino fenómenos que pertenecen a lo mismo. No lo propone, no es una sugerencia, lo revela. [Libreta / sin fecha / lápiz] Es difícil explicarlo, pero Onetti puede encontrar una grieta en el muro perfecto, desolación en el momento de mayor plenitud, y lo hace sobre el río apacible. El lector se entrega a ese río casi sin darse cuenta. El lector se sentirá nostálgico, triste quizá, pero, sin darse cuenta, también sentirá un alivio, una especie de paz.  [Libreta / tinta azul] ‘Dejemos hablar al viento’ [fragmentos] «Un hombre con fe es más peligroso que una bestia con hambre. La fe los obliga a la acción, a la injusticia, al mal; es bueno escucharlos asintiendo, medir en silencio cauteloso y cortés la intensidad de sus lepras y darles siempre la razón». «Sus cuad...