Las recomendaciones de Edith Wharton
Es una agradable noticia recibir alguna crítica, buena o mala, sobre lo que uno escribe. Y se debe agradecer no sólo el tiempo de lectura, que ya es mucho, sino el tiempo para escribir o contar una opinión personal, honesta. Por eso me gusta cuando alguien decide ponerse en contacto conmigo para decirme que leyó un relato, un poema o una columna de mi autoría y quiere hacerme llegar sus impresiones. Sin embargo, la mayor satisfacción llega cuando me dicen que leyeron un libro que recomendé o que se acercaron a un autor gracias a que dije, alguna vez, que ese autor me marcó. Ahí la gran noticia, la mejor noticia, pues uno siente que hace algo por la literatura, algo que alarga su alcance, su vida. (Algo minúsculo, pero "algo", finalmente.) Me ocurre lo mismo que a Jorge Luis Borges: “No estoy orgulloso de lo que he escrito, sino de lo que leo”. Claro, lo mío es cierto, lo de Borges es modestia. Los últimos dos libros que han llegado a mis manos se los debo a Edith Wh...